En esta entrada, nos centraremos en los malos olores que se dan en el verano, aunque apenas tengamos estos olores en el museo, bien merecen este artículo, ya que se dan con mucha frecuencia en la época estival a causa del calor, que acelera los procesos de descomposición. Recordaremos sobradamente los: Olores corporales, propios o ajenos (del sudor o el de los pies). Es imposible librarse del olor a humanidad cuando nos encontramos dentro de una aglomeración de personas, en el transporte público o en el ascensor. De la basura en los contenedores o en casa, y de las alcantarillas o cloacas. Lo que huele mal en invierno, peor olerá en el verano, por la descomposición de la materia orgánica. Ahora recordemos cuando estamos en fiestas, el aroma mareante de las calles al día siguiente a causa de los restos de comida, alcoholes, vomitonas, orines… Os huele, ¿verdad? Pero desde hace unos años, recordaréis a su vez los olores de las brigadas de limpieza, desinfectante, olor higiénico, todo para eliminar las bacterias vivientes. Dentro de los olores corporales, es importante explicar que ocurre con algunas personas, para entenderlo mejor. Hay una enfermedad poco común por la que el olor del […]
Al llegar el verano, el calor intensifica los olores, eso sí, tanto los buenos cómo los malos. En esta primera parte mencionaremos los buenos olores, los malos olores aunque estemos muy habituados a ellos les dejaremos para lo último. Utilizamos perfumes y cremas con aromas florales (jazmín, lavanda, rosas…), frutales (coco, piña, cítricos…), especiados como la vainilla, pero siempre buscando las notas dulces, frescas y ligeras (aunque no a todas las personas, nos gusta lo mismo). Disfrutamos de los olores que esparce el campo (pinos, enebros, romero, cereales, vides, flores, hierba recién cortada). Encontramos olores relacionados con la humedad (viento, rocío, tormentas, humedad de la ribera de los ríos, mar o embalses). Adoramos los olores que se producen en la noche (las terrazas, el ambiente festivo, festivales y eventos culturales), con aromas de comidas, bebidas, humo… Lo que entre todos se crea un abanico amplio de aromas, que mezclados nos produce determinadas sensaciones, sentimientos, pasiones…RECUERDOS. Si es que…el verano tiene olores muy especiales y únicos que nos llevan a lugares donde hemos estado (playa, piscina, pueblo) realizando algo (barbacoas, vacaciones, ejercicio, reuniones familiares y de amigos) y que no somos capaces de olvidar por todo lo que nos aporta. En el […]
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.